sábado, 26 de mayo de 2012

EL TORRENTE

De sus entrañas manarán torrentes de agua viva.
(Jn. 7, 37-39)

Pentecostés, torrente de luz,
en la oscuridad de nuestras vidas.
Ven, Espíritu Santo,
abre nuestras ansias de verdad.

Pentecostés, torrente de alegría,
en el mundo de nuestras tristezas.
Ven, Espíritu Santo,
derrocha consuelo en nuestros corazones.

Pentecostés, torrente verdad
en este planeta nuestro que habla la mentira
Ven, Espíritu Santo,
lánzanos a la calle con urgencia de Buena Nueva.

Pentecostés, torrente de paz
en este suelo nuestro donde gritan las metrallas.
Ven, Espíritu Santo,
invádenos de concordia y armonía.

Pentecostés, torrente de fraternidad
en medio de nuestra estepa humana.
Ven, Espíritu Santo,
asédianos de bondad y solidaridad.

Destruye nuestros miedos,
lánzanos a construir un mundo nuevo y mejor.
¡Que ésta es tu hora!
Rompe, pues, los cerrojos de nuestros corazones
y renueva la faz de nuestra tierra.

lunes, 21 de mayo de 2012

LA SEMEJUELA, ¿QUÉ ES?

Enfermedad aún no aceptada por la OMS (Organización Mundial de la Salud).
Es muy importante hacerse este autoexamen ante la aparición de la Semejuela. El diagnóstico a tiempo puede ayudarnos a combatirla.

Síntomas que definen la aparición de esta PATOLOGÍA:

1.- Si un café te produce insomnio.
2.- Si una cerveza te lleva directo al baño.
3.- Si todo te parece muy caro.
4.- Si cualquier idiota te altera.
5.- Si cualquier exceso provoca aumento de peso.
6.- Si se hace el amor “casi” 3 veces por semana, (casi el lunes, casi el miércoles, casi, casi el sábado.)
7.- Si el chorizo te sienta mal, el picante te irrita y el ajo te hace repetir.
8.- Si la sal te sube la tensión.
9- Si en una fiesta pides la mesa lo más lejos posible de la música y de la gente.
10.- Si al atarte los zapatos te da dolor de espalda y cintura.
11.- Si la TV te adormece.
12.- Si no toleras la música a alto volumen y piensas que es para locos.
13- Si te dicen “señora” o “señor” en todos lados.

Todos esos síntomas son prueba irrefutable que padeces de Semejuela, o sea:
         
                 ¡¡“SE-ME-JUÉ-LA” JUVENTUD!!

viernes, 18 de mayo de 2012

ID...

Id al mundo entero...
(Mc. 16, 15-20)

Amigos del Galileo,
dichosos vosotros que lo habéis visto subir al cielo,
tras su vapuleo en la tierra por amor.
Ahora triunfa. Sube a los cielos…
y os quedáis pasmados  mirando a las nubes,
como huérfanos,
esperando que las cosas de la tierra
se arreglen desde el cielo.

Habéis vivido la ilusión de tenerlo a vuestro lado
y ahora se marcha a cumplir con el Padre,
no sin antes echar el cerrojo a vuestros miedos.

Porque ahora suena vuestra hora en su Espíritu:
ser audaces testigos 
y gallardos arrieros en el camino que conduce a Él.

Fue necesario que os dejara…
Habríais podido continuar mucho tiempo alucinados,
mirando al cielo, soñando castillos en el aire,
a pesar de la urgencia de su evangelio.

Hacía falta que él se fuera
para que todos los hombres escuchen su voz
a través de vuestra voz.

Id,
no sigáis agarrados a las nubes.
Mostrad su camino que sólo pasa a través de  los hermanos.
Despegad del cielo, sí.
Y pisad bien la tierra,
como hombres nuevos que saben dar la talla.
en medio de dudas e inseguridades.

No es fácil la tarea que os ha dejado el Maestro: 
Id y proclamad el mensaje a pesar de la sordera del mundo.
Id y mostrad los signos, en medio de la ceguera global.
Id y predicad el amor entre el barbecho de los odios.
Id y sed testigos en medio de la orfandad que provocan
las mieles de este mundo.

No, no es fácil, pero ésa es vuestra tarea,
¡y la nuestra, como seguidores del Nazareno!

lunes, 14 de mayo de 2012

ANTE TU HIJO

Cuando tu hijo...
      
        te busque con su mirada,
                          míralo;
te tienda sus brazos,
   abrázalo;
te busque con su boca,
                  bésalo;
te quiera hablar,  escúchalo;
se sienta desamparado,
             ampáralo;
se sienta solo,
       acompáñalo;
te pide que lo dejes,
                               déjalo;
te pida volver, vuelve;
te pida jugar con él,
     juega con él;
se sienta triste,  consuélalo;
esté en el esfuerzo,
 anímalo;
pierda toda esperanza, aliéntalo.

sábado, 12 de mayo de 2012

NUESTRA ALEGRÍA







... que mi alegría esté en vosotros,
y vuestra alegría llegue a la plenitud.
(Jn. 15, 9-17)


 Cuando anochecía en el corazón de tus discípulos
y se nublaba el camino de tu presencia en medio de ellos,
Tú, Señor, escudriñando en las huellas de tu amor,
dejaste caer sobre los comensales de tu pascua
una lluvia de ilusión y esperanza.

Tu palabra, estrella suspendida de tus labios,
bajó a nuestro barro, al eje central de lo humano,
y sembró la alegría que debe llegar a la plenitud.

Desde entonces, amor y alegría
los has hecho componentes de nuestra identidad
por donde nos haremos creíbles en medio del mundo.

Tú alegría, la que Tú nos das,
es transferible al océano de tristezas
que invade al corazón humano.
Alegría que sólo se transmite a través de la fluidez
de nuestro propio convencimiento.

Tu alegría rompe todos los moldes humanos
y construye tu sueño de amor dinamizador,
global, sin fronteras,
que nos hace colaboradores de un destino común.

Tu alegría, Señor,
no puede sufrir paro en nuestro barro cuando
verdaderamente
nos debe fundir como hermanos
en la relación con el Padre Dios
que Tú maravillosamente nos has revelado .

Tu alegría,
la que Tú nos das
es ya savia que atraviesa todo miedo. Es talante
inconfundible del discípulo,
es criterio de confirmación ante tu llamada
a proclamar a los cuatro vientos
que Dios vive en infinita bondad.