lunes, 5 de octubre de 2026

IDEAL DE SANTIDAD

 

        

    Hace unos días hemos despedido a nuestra querida Mati  que partió a la presencia del Padre. Fue una mujer extraordinaria,  dedicada a amar. Como esposa entregada, madre abnegada y abuela cariñosa, como vecina y amiga ha dejado una huella imborrable de amor, paciencia y alegría en el corazón de todos. Lo atestigua el fervoroso clamor popular que  inundó  los móviles y el propio funeral.  Su mismo hogar siempre fue un refugio de puertas abiertas y cálida bienvenida. Lo recordamos en la cerámica que colgó hace  años  en el muro de su patio: Es ésta la casa de tus amigos, / si en paz vienes la puerta se abrirá, / si nieva o llueve aquí están tus abrigos, / si te vas nuestro amor contigo irá… ¡Así se dio a los demás!

   Durante años, marcada con el signo del dolor, ha sabido mantener vivo el hermoso legado de su cercanía humana y amable sonrisa. Cristiana ejemplar, vivió su fe con hechos cotidianos, siendo testimonio vivo de caridad, alegría y fortaleza. Su confianza en Dios fue el pilar que guio cada uno de sus pasos y la luz que inspiró a quienes tuvimos el privilegio de conocerla. Atada a la cruz de su sufrimiento diario, su rol como esposa, madre y abuela amorosa testimonió siempre su grandeza de alma. La misma sonrisa  pegada a su vida predicaba paz inmensa, contagiosa.  Su arte de amar hasta el último aliento, ya sobre el lecho de  muerte en el hospital, nos ha llevado a pensar en las palabras que el apóstol Pablo dirigió a su discípulo Timoteo: "He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe”… El impacto de su vida fue determinante para la gozosa estabilidad emocional de la familia: su anciana madre, Manolo su esposo, sus hijos y  nietas, sus hermanos y sobrinos.  Ejemplos todos ellos de ecuanimidad y fortaleza de ánimo, herencia de nuestra inolvidable hueteña.

    Con su muerte, Mati deja un vacío que  enfatiza la magnitud de la pérdida. Nos asiste la certeza moral de su perpetuidad amorosa que no la arrebatará la “hermana muerte”. En el espejo de su fortaleza espiritual nos seguiremos mirando. Su recuerdo no irá ligado a su enfermedad terminal, sino a esa lección de amor incondicional, de mujer  fuerte, cargada de  entereza y dignidad. La Comunidad de Jesuitas a la que sirvió, el Club de Lectores Hildegarda, los familiares y demás amigos hemos gozado  a su sombra de muchos momentos exultantes de optimismo y felicidad. Su fortaleza espiritual nos seguirá  iluminando desde el Cielo. Ella, siempre coherente,  generaba alegría y acogida hasta vaciarse de sí misma en favor de cuantos pasábamos por su casa.

     Su enfermedad intentó minarla sustancialmente, pero jamás logró arrebatarle la placidez de corazón,  siendo maestra en afrontar el sufrimiento y en valorar cada minuto compartido en armonía con la familia y los amigos. ¡Un regalo sagrado! No se arredró ante las circunstancias adversas, antes bien su fe se caracterizó siempre  por la solidez de sus convicciones y su adhesión a Cristo y a la Virgen Madre Dolorosa hasta el último aliento. ¡Todo un ideal de santidad!

 

domingo, 27 de septiembre de 2026

EN TU SOLEDAD

 


En tu soledad, Madre,
he aprendido a mirar,
          ¡he aprendido a amar!...

Tal vez,
porque en tu soledad eres el lienzo
donde has enjugado las penas
de tanta humanidad sufriente.

Tal vez, porque en tu soledad eres
también el hogar
donde ha hallado abrigo la multitud
sedienta de Dios.

Sí,  Madre. Tu soledad
es el refugio
donde han llorado sus tristezas
tus hijos de padre maltratador.

Tu soledad...
esa que sufren tantos niños
en el desafiante
umbral infinito de la pobreza.

Y la soledad anónima, inmolada,
de tantas madres...

Tu soledad, Madre,
¡oh misterio!,
es testigo de la brutalidad ensañada
en tu Hijo crucificado.
            ... ¡Y Tú siempre al pie de su  cruz!

Procesionada hoy sobre nuestros asfaltos,
Señora de la Soledad,

Virgen de las Angustias,
Tú eres la firmeza de nuestra fe.
Esperanza del Cristo mundial
resucitado, definitivamente. 


jueves, 13 de agosto de 2026

UN ABISMO DE CONFUSIÓN

 


No solo los medios de comunicación. Es mi propia familia, primos y primas ceutíes, que me hablan del drama humanitario que se está viviendo estos días en Ceuta.  Conmueve en extremo. Para preocuparse y no mirar para otro lado. Historias truncadas que duelen en nuestras propias carnes.

Una auténtica tragedia humanitaria con  vidas humanas segadas con números inciertos. Muertos en brazos de la esperanza. Ilusiones de un mundo mejor, enfrentadas a frustraciones, sufrimiento y muerte.  ¿Ante esta tragedia, qué decir de la dignidad de todo ser humano?

El miedo con el que han vivido estos días los ceutíes, entre ellos mis primos, se han visto heridos en sus espacios vitales. El inmenso reto se lo juegan ante las consecuencias, tras la tormenta humana y el proceso de integración  en nuestro país de los propios jóvenes lanzados a la deriva por las mafias y una política migratoria nefasta.

Lejos de posiciones ideológicas, nuestra fe cristiana ha de dar razones que, quizá, la misma razón no entienda. Ante el reto migratorio no bastan respuestas simples, inculpatorias o parciales.  Lo ha dejado muy claro el Papa en su reciente visita pastoral a nuestro país.


jueves, 16 de julio de 2026

FELICES FESTAS EN CARIÑO

 


Nosa Señora do Carme
que nos dé o vento en popa,
que sómolos de Cariño,
traémola vela rota.

Traémola vela rota
e nonos quedan estrobos...

miércoles, 3 de junio de 2026

CORPUS CHRISTI


 

                Campanas de jueves. Diluvio
                de incienso y luz,
                camina el Pan ácimo
                memorial de la cruz…
                y el alma se hace asilo.
 
               Coreografía de pétalos
                y blancura de cantos y niños
                acarician la Harina sagrada
                sobre mejorana y tomillo.
 
                Pan roto en dolor un día,
                hoy es pascua viva en la calle,
                donde la alondra perdida
                gime por acercarse.
 
               Pan libre, sin frontera,
               que hace fuerte al tímido,
               caminando mansamente,
               y apremia a los testigos.
 
               El Pan devuelto a la vida,
               cantado hace siglos,
               ha sido, y es, el revulsivo
                        -¡aval de amor y justicia!-
               de rosas y narcisos.
 
                    (¡Memoria de panes y peces,
                     milagro un día sobre el césped!).

jueves, 23 de abril de 2026

FELIZ DÍA DEL LIBRO

                

 


 

   MI LIBRO

 

Hojas al son de la brisa,

como brisa de mi infancia,

mi libro luce sonrisa,

y  derrama su fragancia.

 

Es un preciado nogal,

en  cuya sombra yo beso.

Es mar. Y es un madrigal

de añoranzas que profeso.

 

Nunca el corazón me engaña,

cuando a mi libro me acerco.

Escarbo  en su  propia entraña,

indago en su propio cerco.

 

Testigo, la luna clara

que en las noches me acompaña.

 

 

jueves, 2 de abril de 2026

LA SOLEDAD DE MARÍA

 

         

En tu soledad, Madre,
he aprendido a mirar,
¡he aprendido a amar!…
 
Tal vez,
porque en tu soledad eres el lienzo
donde has enjugado las penas
de tanta humanidad sufriente.
 
Tal vez, porque en tu soledad eres
también el hogar
donde ha hallado abrigo la multitud
sedienta de Dios.

Sí,  Madre. Tu soledad
es el refugio
donde han llorado sus tristezas
tus hijos de padre maltratador.
 
Tu soledad…
esa que sufren tantos niños
en el desafiante
umbral infinito de la pobreza.
 
Tu soledad,
espejo de la soledad de Noelia
eutanasiada en nuestra sociedad maltrecha.
 
Espejo también de Shilman, la madre
que vio morir a su hijo en Gaza..
Y  esa otra madre derrotada,
atrapada en su cáncer desgarrador.
 
Soledad de Adamuz
entre el amasijo infame de hierros.
Y la soledad anónima, inmolada,
de tantas madres…
 
Tu soledad, Madre, 
¡oh misterio!, 
es testigo de la brutalidad ensañada
en tu Hijo crucificado.
            … ¡Y Tú siempre al pie de su  cruz!
 
Procesionada hoy sobre nuestros asfaltos,
Señora de la Soledad,
Tú eres la firmeza de nuestra fe.
Esperanza del Cristo mundial
resucitado, definitivamente.