sábado, 15 de octubre de 2016

DÍA Y NOCHE

…orar siempre sin desanimarse.
(Lc.18, 1-8)




Importuna. Sin rendirse en su soledad.
Escondida en su viudez, clama justicia
día y noche,
lejos del escondrijo de las rutinas,
o de servidumbres mágicas.

A la luz de tu parábola, Jesús,
aunque el Cielo difiera el plazo de la escucha,
mi oración ha de ser cordón umbilical
de comunión contigo, sin desmayo,
en la calle, al volante, en el campo,
en el cine, en el baile, en el trabajo,
en el hospital…

Importuno ante las urgencias de hambres,
odios,  guerras, paro…
y ante mis propias derrotas.

Sea, pues,  mi oración
palabra reparada en la viuda de tu parábola.

  ¡Dulce conquista de mi alma!

sábado, 8 de octubre de 2016

A GRANDES GRITOS

Se volvió alabando a Dios a grandes gritos...
(Lc.17, 11-19)

De lejos,
te he oído gritar compasión a diez leprosos.
Ellos, nueve judíos,
y tú, samaritano, extranjero.
  
En vuestra marginación,
todos habéis hallado igual gracia en el Nazareno.
Quedasteis limpios en el camino del templo.

Tus compañeros instalados en el ceremonial
de la Ley,
no tuvieron tiempo para maravillarse.
Tú, samaritano, el más excluido,
volviste dando gloria al Maestro,
sin arrogarte ningún derecho.

Tu ley no estaba en el templo,
sino en tu inmediata vuelta a  Él.
Sin miedo,
sin ninguna vergüenza volviste sobre tus pasos limpios,
gritando tu fe naciente.

La gratitud no está vinculada a ninguna aldea,
pero tu testimonio revela ese vacío religioso,
que confiesa nuestra propia lepra. 

sábado, 1 de octubre de 2016

CREER

Si tuvierais fe…
(Lc.17, 5-10)



Creer es navegar a contracorriente,
y en la noche del alma,
seguir la estela que va marcando
el pescador de Galilea.

Creer no es entrar en un laberinto
de credos, entonando amén, amén,
perdidos sumisamente en la obediencia
a cualquier precio.

Fe es optar
radicalmente por el Evangelio.
Jugarse audazmente la vida por el Nazareno.

Fe es aferrarse al Camino,
donde el consuelo abraza al leproso
y las lágrimas ruedan con el amigo.
Donde la comprensión se hace amante en Magdala,
y látigo en el templo.
Donde se torna palabra de Paraíso
en el compañero de cruz arrepentido.

Fe es hacerse a las aguas del Jordán
heraldo de conversión permanente,
en clave de cruz pascual.

jueves, 22 de septiembre de 2016

LETANÍA EN CALCUTA

Teresa,
diminuta hermana universal,
soberana para alivio de las noches,
mítica sobre el polvo del camino,
virtuosa, beatífica…
y prendió fuego.

Teresa,
madre de todos los desvalidos,
luz en todas las sombras,
sonrisa en sus manos nervadas,
pregón molido de buena nueva…
y prendió fuego.

Teresa,
alma políglota en lágrimas ajenas,
dulzura en tristezas moribundas,
rocío y brisa
en el yermo de todos los días…
y prendió fuego.

Teresa,
fortuna de indigentes,
comunión en el dolor de sus flores,
heroína desde sus propias arrugas
desenclaustradas…
y prendió fuego.

Teresa,
corazón  de ángel y azahar
en las periferias,
sari blanco y azul encorvado,
ternuramente compartido…
y prendió fuego.


Teresa,
ceremonial de amor,
primavera adulta,
hechura nazarena...
y prendió fuego
en Calcuta.

sábado, 17 de septiembre de 2016

DOS AMOS

Ningún siervo puede servir a dos amos…
(Lc.16, 1-13)



La sed insaciable de dinero.
ha sido elevada a la categoría
de  nueva religión.
¡Te hemos destronado, Señor!

El dinero lame ambiciones
y el consumismo feroz disimula
las llagas del paro y del hambre atroz.
¡Te hemos destronado, Señor!

La violación de los mercados,
los fraudes blanqueados
y una ética galopante en números rojos
son reflejos de la sagacidad ladina.
¡Te hemos destronado, Señor!

Ante tantos sucedáneos,
yo canto a la gente que trabaja dignamente,
canto a la gente que dignamente consume,
canto a la gente que comparte dignamente.

Te canto a Ti,
¡Señor, Tú eres indestronable!

viernes, 9 de septiembre de 2016

TERNURA ORIGINAL

Ese acoge a los pecadores y come con ellos…
 (Lc. 15,1-32)


He dilapidado tu riqueza, Padre mío,
he roto ciegamente tu lazo umbilical.
Una vez, y otra, y otra,
he partido a países lejanos
sin reparar en tu ternura gratuita.

Me he encontrado en mundos
de muerte,
insoportable tristeza,
entre falsos ídolos.

En mis nieblas,
he recordado por fortuna
la palabra de tu Hijo, el Nazareno,
revelando tu corazón de Padre bueno.

Y me levanté para salir a tu encuentro.
En el camino,
¡oh frescura sustancial!,
me topé con tu abrazo.
Eras sonrisa de niño grande,
esencia de Dios nupcial.

Ahora,
en mis silencios hay música, 
hay calma en mis tempestades,
en mi soledad hay brisa de paz… 

¡Abba, ternura original!

sábado, 3 de septiembre de 2016

AVENTURA RADICAL

Si alguno se viene conmigo…
 (Lc. 14, 25-33)


Si duras son tus palabras, Señor,
más que gratificante
es mirarte como promesa de vida,
¡Tú vas, Señor, marcando mis pasos!

Te desprendiste del Padre
y vestiste la túnica de la pobreza
y la cruz,
como aventura radical de amor. 

Desde entonces,
pasado,  presente, futuro,
muerte y desesperación,
lucha y fatiga,
gritan radicalmente a la vida. 

El mundo,
esclavo del consumismo feroz,
domesticado en su ambición,
grita a la raíz de la vida. 

Las gentes, también,  
atrapadas en el poder y en el dinero,
atadas a las mil hipotecas del alma,
gritan radicalmente a la vida,
¡con dolores de parto!...  

Yo he tomado ya tu cruz,
¿desde mis miedos, puedo seguirte, Señor?