… viene el Hijo del Hombre.
(Mt. 24, 37-42)
Ven, Señor, a la
llamada de tu Iglesia reunida
en el adviento
de su vida.
Ven, al grito de
los que claman
desde su
desnudez, sin techo.
Ven, ante el
oprimido que suplica justicia.
Ven, Señor, en
la hambruna
que
desgarra la vida de los arrinconados
del mundo,
trágicamente.
Ven, Señor,
sobre la esclavitud del corazón ruin
que intenta
salir de su mezquindad.
Ven, al
estruendo de las metrallas
que sesgan vidas
inocentes.
Ven, embárcate
en las pateras de los desconsuelos,
que buscan la
orilla de la esperanza.
Ven, Señor, al
vientre materno de nuestra tierra
y cobija la vida
de sus criaturas indefensas.
Ven, Señor,
sobre el gozo de tus testigos,
sobre la
alabanza de tus consagrados,
sobre la
valentía de los mártires de nuestro siglo,
ven con la
gracia de tu Buena Nueva que empape
cielo y tierra,
bosques y mares,
senderos y
calles.
Ven, ven, Señor
Jesús,
¡Ven ya, Señor, no
tardes más!…









