sábado, 18 de enero de 2014

CORDERO DE DIOS

Este es el Cordero de Dios…
(Jn. 1, 29-34)

¡Cordero de liberación!
Sumergirme en tu piel quisiera,
y dejarme abonar  la vida con tu balido amoroso,
y asumir el compromiso de seguir tus huellas.

¡Cordero, morada del Espíritu!
Aprender a empobrecerme desearía, para enriquecer el rebaño,
y comprender a los hermanos, para urgir  paz donde quiera,
y llorar la pobreza de grandes manadas, para sembrar esperanza.

¡Cordero que  bautizas en Espíritu!
Quisiera vivir
de disfrutar lo que tengo, sin rebuscar más en el baúl de los deseos,
de hacer el  bien sin salir del anonimato,
de usar mi voz para todo consuelo.

¡Cordero que limpias de mal el mundo!
En mis cansancios, pediría descanso para mis hermanos,
en mis agobios, para ellos una floresta de ilusiones,
en mis frialdades, para todos ellos una hoguera de amor.

Que los que me miren, no encuentren falsedad en mis miradas,
que los que me escuchen, no encuentren mentira en mis palabras,
que los que caminan a mi lado, no me encuentren a mí,
sino a Ti, ¡mi Cordero pascual!

jueves, 16 de enero de 2014

ANTONIO ALONSO HITA

Imagen tomada de "Ideal" (12.01.14)

Entre tantas noticias con que nos desayunamos a diario, que rompen el alma, encontrarme en “Ideal” de Granada una foto-ventana, en primera página, predicando la solidaridad de un médico jubilado, me ha oxigenado la semana. Su nombre Antonio Alonso Hita, médico de familia, internista y cardiólogo y gran amigo.
Pasó haciendo bien en su consulta de Churriana de la Vega, durante 40 años, que no fueron de desierto, sino  de regadío fecundo. Intachable como profesional de la medicina, fue derrochador de bondad y sabiduría. Si no,  que baje de la eternidad mi hermana Lupe que podría testificar...
Tras su jubilación, buscó un hermoso destino, como respuesta a su  profunda convicción de fe, entregándose generosamente a la población de harapìentos vagabundos con dolencias infectocontagiosas y otros males… Hoy la sonrisa y paciencia del amigo doctor es, si cabe, más ejemplar aún que la amabilidad  con que trataba a sus pacientes del consultorio churrianero.
Me imagino a san Juan de Dios asomándose diariamente al corazón de Antonio para aplaudir su testimonio y susurrarle al oído el lugar que le tiene reservado el buen Dios  para su segunda jubilación.

domingo, 12 de enero de 2014

EL SUEÑO DE MARTA








Marta, mi sobrina (7 años), ganó el concurso literario que con motivo de la Navidad organizó su Colegio Público "Aragón" en Monzón. Por su belleza literaria merece un rincón entre los "retales de mi bancal"...


A Rubén le gustaba la Navidad porque le hacían muchos regalos, podía escuchar los coros navideños y jugar con los amigos.
Lo único que le ponía un poco triste, era que, aunque tenía diez años, no había visto nunca nevar.  Entonces se le ocurrió una gran idea: mandar una postal navideña a Papá Noel, diciéndole que este año no quería ningún juguete, sólo quería ver nevar, aunque sólo fuera durante un día.
Sus padres le explicaron que no podía ser, porque donde ellos vivían no hacía tanto frío. Entonces Rubén se fue a dormir un poco triste, pero… al día siguiente al asomarse por la ventana vio todo blanco. ¡Había nevado! Rápidamente salió al jardín y pudo hacer un gran muñeco de nieve.
Papá Noel siempre cumple todos los deseos.

sábado, 11 de enero de 2014

EL JORDÁN


Fue Jesús de Galilea al Jordán...
(Mt. 3, 13-16))

Dichosos los sedientos de Dios
que abandonan su Galilea cómoda,
y bajan al Jordán. 
Felices, si salen de su encierro religioso,
y despedazan toda discriminación
en el baño bautismal.  

Dichoso Jordán,
corriente de agua que lava los egoísmos,
y es seguridad para los esclavos de la injusticia,
y es fuerza para seducción del corazón oprimido. 

Dichoso bautismo
que nos sumerge en la mudanza del corazón,
que nos empapa de frescura original,
que nos sacramenta en la definitiva navidad. 

Agua determinante, dichosa,
donde  se confabulan Padre, Hijo y Espíritu
en alianza única salvadora.

domingo, 5 de enero de 2014

LA ESTRELLA

Hemos visto salir su estrella...
(Mt. 2. 1-12) 

Es el momento de ponernos en camino
porque la Estrella ha salido
de nuevo…
y los magos regresan a Oriente  
sin pasar por Herodes. 

Ha caído el telón,
y, con él, los decorados multicolores,
el candor de las aspas de molinos,
el rumorcillo de los riachuelos…
y los pastores regresan a sus moradas
con suerte de pesebre en sus corazones. 

La ciudad ha trocado su disfraz:
los escaparates despliegan rebajas,
el dinero predica nuevos candados,
la publicidad ya no entona villancicos...
y el Lucero tintinea
sobre el silencio de toda  puerta cerrada. 

Es el momento de ponernos en camino,
porque la Estrella ha salido
de nuevo,
para crear esperanza en toda enfermedad,
para sentar al forastero en la mesa de todos,
para avivar inocencia en los niños mayores. 

Llega el momento…
Hay que volver al Oriente de la vida,
¡sin pasar por Herodes!

 

sábado, 4 de enero de 2014

ACAMPÓ


…y  acampó entre nosotros.
 (Jn, 1,1-18) 

Acampó entre nosotros…
Luz
de vida frente a la muerte,
de gracia frente al mal,
de tolerancia frente a toda ceguera. 

Acampó la Vida,
para despejar la bruma cautiva
de los sueños,
y animar la marcha de la esperanza. 

Acampó el Misterio,
para asilo de fe,
para credencial de seguridad
ante la falsedad de promesas juradas. 

Acampó la Palabra,
eco del Espíritu que se cernía sobre las aguas,
llamarada para calcinar dudas,
ventisca para desenmarañar esclavitudes.    

Y acampó encarnada
en nuestro rastrojal.