viernes, 16 de enero de 2015

JE SUIS CHARLIE

El fanatismo religioso  de este mundo nuestro han desembocado en un terrible drama…
Hay que estar muy locos para matar a destajo en nombre de “Alá es grande”… ¿Cómo creer en un Dios compuesto de metralla y odio? Esta fe tiene por nombre , además de crueldad, fanatismo.  
Pero, también es un tanto locura publicar humor a base de “usar el nombre de Dios en vano”.  Las viñetas satíricas, en este caso de Charlie Ebdo, han ofendido a la piedad musulmana, y esto es suficiente para que el periodismo gráfico evitara la provocación, en nombre de la libertad de expresión.  
Aún así, quienes se ofenden por unas viñetas que sólo pretenden una sonrisa en medio de este mundo de tristes nubarrones son gente mezquina, desalmada,  o, al menos, de pocas luces. 
La locura estuvo servida, y así cayeron 17 víctimas del campo de honor del trabajo, en ese fatídico siete de enero. Un acto criminal que sólo ha tenido la única virtud de globalizar la unión del planeta en favor de la concordia, la cordura, la tolerancia… y abrazarnos, desde distintas aceras, en un mismo grito: ¡je suis Charlie!

Tomado de "Ideal"

sábado, 10 de enero de 2015

HIJO PREDILECTO

 Tú eres mi hijo amado, mi predilecto.
(Mc. 1,6b-11)
 
Punto de partida.
Él, como uno de tantos,
en la fila del agua para construir el reinado nuevo.
Su papel
de predilecto, de hijo amado, inaugura
el bautismo con Espíritu Santo.

Desde el Jordán,
hundirse en el agua es
definitivamente empaparse en muerte
y resurrección.

¡Dolor y gozo pascual a cielo abierto,
con aleteo de paloma!…
Y una voz que nadie podrá callar jamás:
¡Mi Hijo predilecto!

La misma voz que un día será
punto de llegada
para cuantos, indignos de agacharnos ante sus sandalias, 
seamos invitados a las bodas del Amado.

martes, 6 de enero de 2015

LA ESTRELLA

…hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo.
(Mt. 2. 1-12)


Es el momento de ponernos en camino
porque la Estrella ha salido
de nuevo…
y los magos regresan a Oriente                                                                                                                 
sin pasar por Herodes.

Ha caído el telón,
y, con él, los decorados multicolores,
el candor de las aspas de molinos,
el rumorcillo de los riachuelos…
y los pastores regresan a sus moradas
con suerte de pesebre en sus corazones.

La ciudad ha trocado su disfraz:
los escaparates despliegan rebajas,
el dinero predica nuevos candados,
la publicidad ya no entona villancicos...
y el Lucero tintinea
sobre el silencio de toda  puerta cerrada.

Es el momento de ponernos en camino,
porque la Estrella ha salido
de nuevo,
para crear esperanza en toda enfermedad,
para sentar al forastero en la mesa de todos,
para avivar inocencia en los niños mayores.

Llega el momento…
Hay que volver al Oriente de la vida,
¡sin pasar por Herodes!


jueves, 1 de enero de 2015

2015

¡Feliz Año Nuevo! 

Mi viejo niño, anoche, se ha dormido
para siempre
en el cansancio agridulce
de sus doce meses pasados.

Hoy un novicio niño se me ha dado,  
Y una pequeña estrella en el cielo oscuro
de mi noche
despierta nuevas esperanzas.

Un año novel
me llama a construir ansias de amor,
ideales de justicia,
oleadas de alegría,
fieles deseos de paz,
sobre las huellas de quien es el camino,
la verdad y la vida...

Romperé todas las cadenas,
destruiré todos los odres viejos.
¡El año nuevo me pide odres nuevos!

¿Crecerá mi niño sobre los cimientos de la fe,
la fortaleza,
la audacia, la coherencia..?





domingo, 14 de diciembre de 2014

PEREGRINO EN EL GALLINERO

El actual arzobispo de Madrid visitó el sábado pasado el poblado chabolista de El Gallinero, bajando así a los infiernos de la capital. 

Su anfitrión, el párroco de Entrevías, Javier Baeza, apenas se creía lo que estaba viendo.
Cercano a la gente, durante dos horas y media, en mitad de la tormenta que azotaba la capital de España, Carlos Osoro canceló sobre la marcha otros compromisos "porque tenía que estar allí". El arzobispo de Madrid, remangándose la sotana, -al final de la visita tuvo que buscar un charco para limpiar algo sus zapatos- visitó a varias familias, en su mayoría gitanos rumanos, que viven a diario los golpes de una sociedad injusta y sobreviven como pueden a la ausencia de luz, agua, letrinas o la constante amenaza de las apisonadoras.
Junto a él, en mitad de chabolas desvencijadas, don Carlos escuchó, y compartió, la vida y las miserias de aquellas personas. Y confirma el diagnóstico: "Es inexplicable cómo puede haber tanta pobreza a tan pocos kilómetros del centro
Uno de los momentos más emotivos de la visita ocurrió cuando el arzobispo entró en un pequeño cuartucho, con dos camas. "¿Cuántos vivís aquí?", preguntó a una joven de 33 años. "Vivimos mi marido, mi hermana, mi madre... y mis once hijos". ¡En dos camas!

"No quiero establecer comparaciones, decía Javier, al día siguiente, en la misa de Entrevías. Pero es la primera vez que me encuentro un obispo que me conoce y que me escucha, que me da su teléfono y que detiene el tiempo para estar con nosotros". (R.D.)

No importó la lluvia, pues los caminos están trazados en El Gallinero, en los suburbios, en las favelas, en las cuevas,… para aquellos que quieren ser peregrinos en la periferia, como el papa Francisco.

Esto que no es una simple gota de agua, -¡cuántos testigos de Jesús de Nazaret en situaciones parecidas!-, borra los “atentados de clérigos” que llora, a lo largo de estos días, nuestra Iglesia y –¡como no!- la morbosidad con que son tratados en ciertos medios informativos.

sábado, 6 de diciembre de 2014

EL COMIENZO

Comienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.
(Marcos 1,1-8)


Es el comienzo, no en el templo de las seguridades,
sino en los linderos del desierto
donde  la austeridad y la fidelidad se besan.

Donde el eco de la conversión
se alía con los camino imperecedero de la alegría,
donde la palabra alumbra una tierra nueva
y el silencio de Dios cubre la piel humana.

Es el comienzo de toda la historia virgen
al borde de un agua maternal
de donde brota la vida del espíritu.

Es el punto de partida,
el comienzo donde se estrellan
los falsos caminos
y desaparecen los miedos,
y el proyecto de liberación se hace más humano,
dignamente dichoso…

 El comienzo donde los riesgos
dejan espacio para la esperanza,
para la igualdad y la justicia insobornables.
                 

En el comienzo estabas tú,  Juan,  precursor,
profeta coherente, espejo fiel  de las aspiraciones
y luchas de nuestros días.

Sé tú, Juan Bautista, con tus atuendos de camello,
ceñido  de cuero,
alimentado de miel silvestre,
el pregón de nuestros senderos,
                                  a ritmo de eternidad.